Un pequeรฑo fantasma

Autor: Sole Sรกnchez Mohamed

๏ณ

Publicado el 3 de octubre de 2024

๏ผ

La gran historia
de un pequeรฑo fantasma
que vivรญa entre ramas y lรกpidas.

Una noche de Tramontana
el viento le trajo un pijama,
pijama que era una sรกbana
y eso le hizo muy feliz.

Era un fantasma pequeรฑito
y la sรกbana era de una cunita,
la cuna de algรบn niรฑo
con papรก y mamita.

ร‰l no tenรญa a nadie
porque en los cementerios
todos duermen para siempre.
Bueno, excepto รฉl que allรญ vivรญa.
De dรญa jugaba con ardillas
y de noche a los murciรฉlagos,
sentado en una lรกpida
que de tan vieja
el nombre ya no se leรญa,
curaba sus golpes y sus heridas
pues esos murciรฉlagos
se volvieron torpes
con tanta antena y porquerรญas.

Con su sabanita tambiรฉn
a los polluelos que caรญan,
รฉl los recogรญa y
con mucho cuidado
a sus nidos los devolvรญa.

La noche era siempre mรกs divertida
porque podรญa ponerse su pijama
y sentirse todo un fantasmilla.
Iba y venรญa, arriba y abajo
hasta que llegaba la media noche
y se sentaba en esa lรกpida,
รฉsa que de tan vieja
el nombre ya no se leรญa.

Y allรญ esperaba al Rey Amarillo
que le prometiรณ volver un dรญa,
tras dejarlo allรญ siendo sรณlo un niรฑo.

Siempre de doce a una,
como le prometiรณ en su dรญa,
allรญ lo esperaba con ilusiรณn y alegrรญa;
y esa promesa lo tuvo allรญ
viviendo mรกs allรก de la propia vida.

El pequeรฑo fantasmilla
que recogรญa nueces, para ratas
y tambiรฉn ardillas.
Que ayudaba a los castores
con sus elaboradas guaridas;
que siempre jugaba y a todos querรญa,
tan sรณlo se sentรญa triste
una hora al dรญa, a la medianoche
que era su medio dรญa.
Sentado allรญ, esperando
a ese rey amarillo
que nunca mรกs volverรญa.

Entradas relacionadas

Otro espejo

Otro espejo

ยฟCรณmo reconocer a ese otro del espejo, รฉse que nos extiende la mano izquierda para llegar a nuestra mano derecha? ยฟQuiรฉn es รฉse que nos contempla al otro lado del cristal conjurado en esa argente superficie tan fina, limitada sรณlo por el marco que no atraviesa?...

leer mรกs...
Un martes cualquiera

Un martes cualquiera

Un martes cualquiera todo empieza y todo puede acabar. Un martes cualquiera. De hecho es tan cotidiano que un martes cualquiera convierte en una persona cualquiera a quien de otro modo, durante tanto tiempo, tantos aรฑos, fuera un observador clรญnico. Se acabaron los...

leer mรกs...
Escombros

Escombros

La de escombros que vamos recogiendo a lo largo de la vida, escombros de nuestras propias ruinas. Por dignidad o negaciรณn vamos colocando como podemos, con cuidado, con esmero, con rabia que es pena y pena que es rabia; pulcritud compulsiva, con esa ilusiรณn patolรณgica...

leer mรกs...

0 Comentarios

Enviar un Comentario